Viajar y la fotografÃa son dos aficiones que se complementan a la perfección y que desde mi juventud, hace ya algo más que unos años, he tratado de combinar, siempre que he podido, en vacaciones.
Uno de los destinos que sin duda más logra colmar esas ambiciones, es la India. Este es un paÃs que cumple con su tópico, o te engancha y necesitas regresar una y otra vez, o te repele y te preguntas que haces allÃ, pero desde luego, no te deja indiferente. Son viajes densos, en los que tras un par de dÃas, parece como si llevases semanas. Esos colores, olores y sonidos, esas miradas y sonrisas, ese trajÃn continuo, se te empapan por dentro y llegan a saturarte los sentidos, para bien o para mal.
En Diciembre viajé por tercera vez a la India. Esta vez fue al Sur, al estado de Tamil Nadu, la costa que hay frente a Sri Lanka y que hace unos años fue barrida por un tsunami.
Es una India distinta a la que conocÃa. Sus increÃbles templos, tal vez no tan conocidos como los del Norte, son abrumadores. La naturaleza es generosa en ese paÃs, con esos inmensos paisajes verdes de los campos de arroz, salpicados de palmeras, tan distinto a las áridas tierras del Rajastán.
Pero sobre todo, sin duda, lo que más te llena es su gente. Tal vez no es tan colorida como en el Norte. Aquà no hay tantos turbantes y las mujeres, aunque siguen llevando esos saris multicolores, no van tan enjoyadas. Pero el contacto con la gente es, si cabe, aún mayor. Todo el mundo quiere preguntarte de donde vienes, en que trabajas, te pide que les hagas fotografÃas y te sonrÃe continuamente.
Toda la India es asÃ, pero aquà hay menos turistas y más peregrinos en los templos. Hay menos gente que quiere venderte cosas y en cambio sienten más curiosidad por ti y quieren hablarte, darte la mano y te agradecen cualquier nimiedad. Por todo ello, es un paraÃso para la fotografÃa. No eres tu quien pide hacer una foto, si no que son ellos los que te lo ruegan y es un orgullo que se la hagas.
En la primera luna llena de Diciembre, en Tamil Nadu se celebra la Karthikai Deepam, la Fiesta de la Luz y con especial fervor en la ciudad de Tirunvannamalai, donde en el dÃa central llega a congregarse una enorme muchedumbre, dicen que de más de doscientas mil personas, que durante el dÃa dan la vuelta al Monte Arunachala, y en el que al anochecer se enciende una enorme hoguera mientras la ciudad se va llenando de pequeñas lucecitas y oraciones por todas partes.
Un poco el viaje lo organicé alrededor de esta fiesta, tratando de coincidir en el dÃa cumbre de la Karthikai. Fue un recorrido de Norte a Sur por Tamil Nadú, que me gustarÃa enseñaros a través de algunas fotografÃas, que poco a poco he ido revelando. Espero que os gusten.
Mamallapuram - Barcas en la playa
Kanchipuram - Templo Dewarajaswami
Kanchipuram - Templo Kailasanatha
Kanchipuram - Mujer en parada del mercado
Tirunvannamalai - Policia
Tirunvannamalai - Vista del Templo desde el Monte Arunachala
Tirunvannamalai - Peregrinos afeintando la cabeza
Tirunvannamalai - Cola en el Templo por la noche.
Tirunvannamalai - Luces ante el Templo.
Tirunvannamalai - Luces ante el Templo. (b/n)
Tirunvannamalai - Abuela y nieta
Tanjore - Fotografiandome con un grupo de peregrinos
Gran Templo de Tanjore
Tanjore - Palacio Real
Trichy - Calle entrada al Templo Sri Ranganathaswami
Trichy - Templo Sri Ranganathaswami
Madurai - Mujeres alrededor del Templo
Madurai - Novia
Madurai - Anciano
Madurai - Mujer en una ventana
Madurai - Porteador mercado
Madurai - Tráfico
Bombay - El Hotel Taj visto a través de la Puerta de la India